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6 de febrero de 2010
"En Angola no hubo condenas; hubo clemencia, amnistía total"
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Antonio Francisco Andrade, el general que hizo parte de la cruenta guerra que sumió a Angola por casi tres décadas, habló con SEMANA.COM del proceso de paz en ese país y de los paralelos con el que hoy vive Colombia.
Fue vital en la pacificación de uno de los países más pobres de ese continente y cuyo conflicto armado entre las facciones de izquierda del Movimiento Popular de Liberación de Angola, MPLA y los derechistas del Frente Nacional de Liberación de Angola, FNLA, causó la muerte de por lo menos 500.000 angoleños, cuatro millones de refugiados y otros cien mil mutilados por minas anti persona.
El general Antonio Francisco Andrade está en Colombia desde el pasado 30 de enero, atendiendo una invitación que le hizo a él y otros personajes, la oficina de la Alta Consejería para la Paz y la Reintegración, que mediante un programa denominado Consolidación de Paz en Colombia, busca integrar las experiencias en Desarme, Desmovilización y Reinserción, DDR, aplicados en todo el mundo.
SEMANA.COM aprovechó la presencia de Andrade durante uno de los talleres que se realizó en la universidad Javeriana en Cali, Valle y habló con el general del ejército de la reserva en misión de Angola, quien además es desde hace 15 años el director del Instituto de Reintegración Socio profesional de Ex militares, conocido como Irsem. .
¿Cuál era su papel en Angola durante la época de violencia? General Andrade: Yo soy militar de carrera, general y me ocupo del Instituto de Reintegración Socio profesional de Ex militares desde hace al menos quince años. Antes de eso yo era miembro de los frentes militares sur y centro del gobierno y participé en las rutas de recuperación del país contra las agresiones sudafricanas a raíz de la invasión de nuestro territorio; después empezamos la lucha contra los rebeldes Unita, que eran una facción disidente del Frente Nacional de Liberación de Angola, Fnlp.
Y concretamente ¿qué cargos o funciones tuvo? General Andrade: Después de estar en los frentes militares ascendí al cargo de jefe de la dirección del Estado Mayor General, donde tenía la responsabilidad de manejar todo el equipamento militar compuesto por artillería, tanques, transporte...Luego, en la década de los 90, fui nombrado vice ministro para armamento y técnica durante cuatro años. Después llegué a la oficina encargada de organizar todo el proceso de reintegración.
Pero usted fue un actor armado muy activo en ese conflicto... General Andrade: Sí, siempre estuve combatiendo y defendiendo al Gobierno
Sus manos están manchadas con sangre General Andrade: La guerra no es buena porque los valores morales que podemos defender chocan con la muerte. Entonces surge la dicotomía de la vida entre defender un Estado o defender la vida. O combates para salvar ese Estado o mueres sofocado por aquellos que quieren destruir ese Estado.
¿Puede llegar a ser acaso el patriotismo o nacionalismo es el motor de esa guerra? General Andrade:Es fácil deducir de dónde vienen esos sentimientos. En mi caso por ejemplo, lo viví en carne propia durante la represión colonial de los portugueses, ya que mis padres fueron refugiados durante muchos años. Por cuenta de esos sentimientos empuñé mi primer fusil a los 17 años. Se puede decir que crecí con la sed de vivir en un Estado soberano, único e indivisible y siempre pensé que ese era el camino.
El conflicto armado en Colombia lo atiza el narcotráfico a tal punto que hoy es la fuente de financiación de esa guerra; ¿En Angola existió ese elemento perturbador del conflicto?. General Andrade: Si, el recurso financiero del conflicto eran los diamantes. De ahí que durante el último periodo de esta guerra, Angola consiguió a través de los canales internacionales, establecer una Ley para que todos los diamantes tengan que ser vendidos en circuitos oficiales y con certificado.
En qué consistió su participación en el proceso de paz de Angola General Andrade: Desde sus comienzos fui parte de las comisiones conjuntas de diálogo. Allí coordiné procesos de desmovilización de los ejércitos tanto oficiales como de rebeldes Unita. Luego pasé a la siguiente etapa consistente en le reintegración, desde donde articulamos proyectos de acuerdo a los perfiles de los desmovilizados, vinculándolos a las comunidades locales y estamentos oficiales con la ayuda de todos los actores sociales. Existen modelos de cooperativas agrícolas, empresas profesionales con los que estamos trabajando.
De cuántos desmovilizados estamos hablando? General Andrade: De un total de 277.375 personas, incluido su núcleo familiar
En la práctica qué es lo más difícil del pos conflicto? General Andrade:Llegar al compromiso verdadero y el deseo profundo de querer dejar las armas. El concepto de reintegración es algo que no se aprende en la escuela.
Entonces, ¿cuál es el elemento fundamental que no puede faltar en un proceso de paz? General Andrade: Primero, no puede faltar el concepto patriótico en el que todo se revele y haga del proceso algo incluyente. Segundo, una implicación completa del Estado. Y tercero, que tanto víctimas como victimarios no se aferren al pasado., salvo para aprender de él.
En Colombia el proceso de paz se concibió bajo tres premisas: Verdad Justicia y Reparación. ¿En Angola las hubo? General Andrade: Nosotros no interrogamos. Por el contrario establecimos la clemencia y cada uno en su conciencia encontrará el perdón que busca.
¿Cómo hicieron para que las familias de los desaparecidos encontraran alivio a su dolor? General Andrade: La verdad en Angola no llegamos a esa parte del proceso. Posiblemente vamos a llegar allá porque la sociedad está reclamando, pero inicialmente hubo clemencia. Lo que estamos haciendo es consolidar esta primera parte del proceso de paz para luego hallar respuestas, porque si lo hacemos en forma paralela, es posible que surjan brotes que en vez de buscar la paz nos lleven nuevamente a otro conflicto.
Pero hubo justicia, ¿condenaron personas?. General Andrade:No, lo que hubo fue clemencia, o sea, perdón y olvido: amnistía total. Lo que sí es claro es que de aquí en adelante serán tratados como cualquier ciudadano con derechos y obligaciones ante las autoridades.
¿Y la reparación a las víctimas? General Andrade:No, la verdad es que no hubo, como tampoco una Ley de Tierras porque Angola es un país que tiene muchas y que puede ser repartida sin problema alguno.
Teniendo claro el paralelo entre los procesos de Angola y Colombia, ¿quien le debe aprender a quién? General Andrade: No quiero entrar en el plano de las comparaciones y opiniones, ya que en el caso de Colombia el proceso de Paz es una cuestión interna que debo respetar; aunque pienso que la reintegración es un proceso que no está totalmente perfeccionado y acabado. Está en continuo mejoramiento.
¿Qué falta por hacer en Angola después de ocho años de un proceso de Paz? General Andrade: Lo primero es que tenemos todo un país por reconstruir. Y allí es clave la repartición de recursos.
Uno de los temas álgidos en el proceso de paz que se adelanta en Colombia con las AUC son las cifras de sus integrantes. ¿En Angola hubo desmovilización total o escondieron militantes? General Andrade: Tuvimos un serio problema porque los Unita reportaron 50.000 miembros y luego nos enteramos que eran cien mil. Ese sub registro nos hizo pensar que los rebeldes tenían dos agendas durante el proceso de paz.
¿Cómo resolvieron el problema? General Andrade:Ahí jugaron un papel fundamental los organismos de inteligencia del Estado, con quienes logramos hallar caletas y facciones ocultas de los Unita. Con ello se evitó el resurgir de nuevos grupos rebeldes.
¿Cuál es la diferencia entre los procesos de Paz de Colombia y Angola? General Andrade:Que en Colombia están aplicando el proceso de Reintegración en medio del conflicto, mientras que en Angola ya no hay lucha armada.
¿En qué fallamos entonces? General Andrade:No lo sé; esa respuesta deben pedírsela a las autoridades colombianas. Lo que sí es claro es que antes de iniciar un proceso de paz se debe tener claro si lo que se busca es acabar el conflicto negociando o derrotando militarmente.
¿Qué podemos aprender los colombianos del conflicto y posterior proceso de paz en Angola? General Andrade: Es preciso conocer los orígenes del conflicto, sus razones históricas, constitucionales, materiales y políticas. Sin esos elementos es probable que el problema se repita.
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